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EL INTI RAYMI: LA DANZA DEL SOL

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Fiesta del Inti Raymi (Mylene D'Auriol/Promperu)
Cada 24 de junio los cerros y laderas que rodean la fortaleza de Sacsayhuamán  se estremecen de júbilo y algarabía convirtiendo al Cusco -ombligo del mundo-, en el escenario perfecto para la más grande escenificación y manifestación cultural que evoca nuestra identidad nacional: la Fiesta del Inti Raymi. Cusco celebra; el pueblo baila, el Sol sonríe.

Los Incas supieron desde siempre que ellos dependían indefectiblemente de la naturaleza, más aún por ser una sociedad netamente agrícola. Es por eso que realizaron estudios astrológicos mediante los cuales pudieron predecir exactamente los cambios de estación y movimientos solares. Es decir, los Incas sabían con una exactitud que nos asombra, el momento en que se producían los solsticios y los equinoccios durante el año.

El Inti Raymi o Fiesta del Sol se realizaba justamente al producirse el solsticio de invierno, que ocurre cada 21 de junio, momento en que el Sol se encuentra en la posición más alejada de nuestro planeta. Conocedores de este hecho, los Incas realizaban la fiesta para que el Sol no se aleje más, y vuelva con sus fulgores a bendecir la tierra e iniciar así un nuevo ciclo de vida, y además un génesis agrícola de la que dependía el bienestar común del pueblo y la estabilidad de un Estado caracterizado por la casi ausencia del hambre.

Milenaria tradición

Fiesta del Inti Raymi (Mylene D'Auriol/Promperu) La celebración original del Inti Raymi se realizaba en la plaza de Huacaypata -hoy Plaza de Armas de la ciudad del Cusco-, extendiéndose también a la mayor parte de las poblaciones del Tahuantisuyo. La totalidad de los habitantes del Cusco asistía a las rogativas -quizás unas 100 mil personas- y el evento era considerado el punto de partida del nuevo año.

Según el testimonio de Garcilaso de la Vega, el día de la celebración mayor concurrían Los curacas, señores de vasallos de todo el imperio con sus mayores galas. Para la ocasión solían traer a los mallk, unas momias de nobles ancestrales que eran colocadas en sectores privilegiados para que pudiesen presenciar la ceremonia.

La preparación era estricta, ya que en los tres días previos no comían más que un poco de maíz blanco crudo y algunas yerbas llamadas chúcamy. En todo ese tiempo no encendían fuego alguno en toda la ciudad y los hombres se abstenían de dormir con sus mujeres. El día de la ceremonia, el Inca y sus parientes esperaban descalzos la salida del sol en la plaza. En penumbras la multitud guardaba un profundo silencio; algunos disfrazados de fieras y animales mitológicos. Se sacrificaba una llama blanca a la que se le extraía el corazón palpitante, un acto que servía para vaticinar el año venidero (en sus vísceras se podía leer el futuro).

En el momento exacto en que el globo incandescente se perfilaba sobre la línea del horizonte, el Inca elevaba los brazos al cielo exclamando: ¡Oh, Dios Sol. En este mes sagrado, te ofrecemos esta deliciosa chicha, producto del mejor maíz cultivado, elaborado por tus selectas mujeres. Brindo por ti, envíanos tu calor y que el frío desaparezca!

Colocados en cuclillas -el equivalente a estar de rodillas para los indios- con los brazos abiertos y lanzando besos al aire, la multitud recibía al astro rey, entonaban en coro una alabanza a media voz que luego se transformaba en llanto, llegando a un clímax religioso y emocional. En Inca luego brindaba con dos vasos de oro llenos de chicha. Del de la mano izquierda bebían sus parientes, mientras que la chicha del de la mano derecha era vertida en un tinajón de oro.

A continuación se procedía a realizar la adoración del Sol en  Sacsayhuamán, en donde los curacas entregaban las ofrendas traídas desde sus tierras. Luego, el cortejo volvía a la plaza, donde se realizaba el sacrificio masivo del ganado ante el fuego nuevo que se encendía utilizando como espejo el brazalete de oro del sumo sacerdote. La carne de los animales era repartida entre todos los presentes, así como una gran cantidad de chicha, con la que los festejos continuaban durante los días siguientes.  En su versión original, que duraba nueve días, el Inti Raymi tenía un significado simbólico muy elaborado. Según la cosmovisión indígena, el Sol (Tata Inti) tenía una complementariedad energética con la madre tierra (Pachamama), de la que surgía la vida en el mundo terrenal (Kaypacha) y se extendía al reino de los cielos (Janajpacha), alcanzando el inframundo (Ukhupacha).

Con la conquista española, la ceremonia fue suprimida por el virrey Francisco de Toledo en 1572, por considerarla una fiesta pagana opuesta a la religión católica, perdiéndose la tradición del Inti Raymi por varios siglos hasta que en 1944 un grupo de intelectuales y artesanos cusqueños decidieron recuperarla y comenzaron a preparar un gran espectáculo con su correspondiente guión en quechua en las ruinas de la fortaleza de Sacsayhuamán. El guión de la fiesta fue escrito por Faustino Espinoza Navarro de acuerdo con los documentos testimoniales del Inca Garcilaso de la Vega. Con el tiempo el Inti Raymi se convirtió en una celebración popular que atrae a más de 100 mil personas.

En la actualidad

Fiesta del Inti Raymi (Mylene D'Auriol/Promperu) Hoy en día la celebración se realiza cada 24 de junio y tiene un carácter distinto, con un espectáculo dirigido a los cusqueños en general -que lo reciben con fervor- y también a los turistas que llegan de muchos países a ser testigos de una ceremonia muy particular. Los espectadores aguardan desde antes del amanecer en la explanada de Sacsayhuamán, la entrada del Inca, una especie de cortejo donde al soberano lo traen sentado en su trono de oro de 50 kilogramos de peso, llevado en andas por los cargadores. Además lo acompaña un séquito de importantes funcionarios. Detrás vienen las mujeres indígenas con faldas bordadas y blusas multicolores, trayendo unas ramas de cedroncillo con las que ahuyentan a los malos espíritus. El inca, por su parte, trae cuatro hojas de coca que lanza hacia los cuatro puntos cardinales.

Se dirigen a la Plaza de Armas de la ciudad y al llegar se escuchan soplos de caracolas, quenas y tambores. Luego comienzan a desfilar los grupos de personas ataviadas con vestimentas indígenas de gala. Los bailarines despliegan cuidadas coreografías y la muchedumbre recibe con alegría al Inca o Inka, quién preside la ceremonia religiosa, asistido por el Gran Sacerdote Willac Umu. El Inca levanta el sagrado vaso de oro K’ero hacia el sol y bebe de este vaso la chicha, elaborada de maíz que  simboliza los productos dorados del sol. Mientras tanto, decenas de personas participantes celebran bailando en la plataforma al compás de la melódica música andina, ejecutado con instrumentos nativos: quenas, zampoñas, tinyas (tambores), pututus (conchas marinas) y sonajas. Se observa también a conjuntos musicales de las diferentes provincias que en turno, ataviados con sus coloridos y diferentes trajes bailan las danzas de sus lugares como: el Chunchu (guerrero de la selva), Coyas, C´achampa, bailado por los soldados del Inca, Sicuri, Saya (bailes del Altiplano).

Fiesta del Inti Raymi (Mylene D'Auriol/Promperu) Entre los asistentes se reparte zancu, un pan ceremonial de maíz preparado por las vírgenes del sol, y mucha chicha, la bebida andina fermentada por excelencia. La ritualidad también aflora entre los asistentes comunes, que se dedican a alimentar a la Pachamama abriendo hoyos en la tierra para dejarle alimentos, bebidas, cigarros y hojas de coca. De esa forma, se considera que se le está devolviendo a la madre tierra una parte de todo lo que nos da.

Esta elaborada ceremonia es la unión de fe divina en el creador, el Sol;  donde se  demuestra gran conocimiento astronómico, así como una increíble organización social y, claro, es una de las manifestaciones tradicionales más evocadoras de nuestra identidad nacional porque simboliza los valores y recuerdos de nuestro pasado.

Escrito por: Pedro Orrego Arias

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Comentarios

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3 comentarios en “EL INTI RAYMI: LA DANZA DEL SOL”

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  1. teresa solarte eraso, dijo:
    Junio 20, 2012 4:39 pm

    bello espectacula de cultura, danza, historia, colorido y ritmos en esta celebracion en cuaspud carlosama,nariño, un a, q hermosa lfelicitacion al honorable cabildo de cuaspud, como nos contagiamos del amor a nuestra idiosincracia,y al espiritu de rescatar nuestras costumbres ancestrales., q vivan los pueblos ndigenas de colombia, a luchar por nuestras raices,defendamos lo nuestro,todos somos historia.

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  2. gabriela flores, dijo:
    Enero 31, 2011 10:14 am

    esta muy divertida me gusta muxa osea wwey ok alrato bye

    [Responder a este comentario]

  3. elizabeth, dijo:
    Abril 24, 2009 12:47 pm

    quisiera saver quienes lo bailan? osea con la edad el sexo etc.

    quienes participan y que funciones hacen?

    que se baila? con caracteristicas

    como se baila? con los movimientos

    y donde se baila? el espacio representante

    [Responder a este comentario]

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